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Ciudad de México: 10 tacos de calle y dónde comerlos

Mexico · 7 min

Ciudad de México: 10 tacos de calle y dónde comerlos

De los trompos de El Vilsito al suadero de Roma Norte: una guía editorial de los tacos imprescindibles de la capital mexicana.

destination.com editorial · 15 de abril de 2026 · Traducción: destination.com i18n (machine, editorial-reviewed)

El humo te alcanza antes de ver el puesto. Entre el rugido de un pesero que pasa y el golpe de la masa sobre el comal, un taquero está chamuscando cebollitas a las once de la mañana, y una fila de oficinistas con camisa planchada ya serpentea junto a un kiosco de periódicos. Esto es Ciudad de México: un lugar donde la comida callejera no es el telón de fondo de la escena gastronómica, sino su mismísimo cimiento.

Esta guía traza diez tacos imprescindibles a lo largo de la capital y señala exactamente dónde comer cada uno. Desde el suadero que reluce bajo focos desnudos en Insurgentes antes del amanecer hasta las carnitas de la tarde envueltas en tortillas azul cobalto en Coyoacán, estos son los bocados que definen la cultura chilanga. Tengas dos días o dos semanas, recorrer esta lista te enseñará más sobre Ciudad de México que cualquier museo.

1. Tacos al Pastor en El Vilsito

Cada noche, alrededor de las nueve, un discreto taller mecánico en la Colonia Narvarte se convierte en una de las taqueras más veneradas de la ciudad. El Vilsito, en la esquina de Petén y Universidad, enciende su trompo vertical y comienza a rebanar listones de cerdo marinado en achiote directamente sobre pequeñas tortillas de maíz. La transformación es surrealista: los elevadores hidráulicos quedan inmóviles mientras el olor de la piña caramelizada llena el garage.

Pide tu pastor con todo: cilantro, cebolla, salsa verde y el indispensable trozo de piña cortado de la punta del trompo. La carne debe estar crujiente en los bordes y jugosa en el centro. Observa el cuchillo del taquero: cada porción se talla con una precisión teatral pulida durante décadas. Un solo taco cuesta alrededor de 18 pesos, así que pide mínimo cuatro.

La clientela nocturna aquí es maravillosamente variada: estudiantes, taxistas, parejas que salen del cine y algún turista despistado que llegó por recomendación de un concierge avispado. No te molestes en buscar un letrero con el nombre del local; los vecinos conocen la esquina de memoria. Ocupa un lugar en el mostrador de metal, pide un agua de Jamaica y disfruta.

El Vilsito abre aproximadamente de las 9 PM a las 3 AM, de martes a sábado. Llega antes de las 10:30 PM los fines de semana si no quieres comer balanceando un plato de cartón en medio de la calle. No hay reservaciones ni menú: señalas, comes y repites. El taller mecánico abre a las siete de la mañana siguiente como si nada hubiera pasado.

Consejo local: Pide tus tortillas bien doradas: el taquero las dejará unos segundos más sobre el comal y obtendrás una base ligeramente crujiente que aguanta mejor los jugos de la carne.

2. Tacos de Suadero en Tacos Orinoco

El suadero —ese corte delgado de res entre la panza y la pierna— es quizá el relleno de taco más subestimado de Ciudad de México. En Tacos Orinoco, en la Calle Monterrey de Roma Norte, este humilde corte se confita lentamente en su propia grasa hasta alcanzar una textura a medio camino entre el brisket deshebrado y el confit. Las tortillas llegan dobladas, apenas conteniendo la carne brillante, y el conjunto se deshace en la boca.

El local funciona desde una pequeña tienda con una llamativa fachada roja imposible de ignorar. Ordenas en el mostrador y te instalas en uno de los taburetes a lo largo de la barra angosta frente a la calle. Adereza tu taco en la estación de salsas: el chipotle ahumado es sobresaliente, y los jalapeños encurtidos aportan la acidez que exige un relleno tan generoso. No le digas que no a las cebollitas asadas.

Orinoco nació como un rincón para obreros de la construcción y hoy tiene seguidores devotos entre la clase creativa de Roma, sin haber perdido su esencia. Los precios siguen siendo notablemente accesibles: un taco ronda los 22 pesos. El suadero aquí nunca está reseco, nunca resulta correoso y nunca peca de salado —y eso lo dice todo sobre el cuidado detrás del comal.

Abren a las 8 AM y cierran cuando se acaba el producto, a menudo antes del mediodía. Los sábados por la mañana son los de mayor espera. Si llegas después del mediodía en fin de semana, apuesta por el taco de chicharrón prensado —el chicharrón guisado en salsa verde es un plan B revelador.

Consejo local: Acompaña tu taco de suadero con una Sidral Mundet bien fría: la dulzura de la sidra de manzana corta a la perfección la riqueza de la grasa fundida, y es la combinación clásica chilanga por excelencia.

3. Tacos de Canasta en la salida del Metro Tlalpan

Los tacos de canasta son la quintaesencia de la comida chilanga en movimiento. Se preparan de madrugada, se apilan en una canasta forrada con plástico y papel periódico para conservar el calor, y se venden al filo de las horas pico frente a las salidas del metro. La salida de la estación Tlalpan es uno de los puntos de referencia más confiables de la ciudad para encontrarlos. Llega entre las 7 y las 9 de la mañana y no te irás con las manos vacías.

Los rellenos clásicos incluyen frijoles, papa con chorizo y chicharrón en salsa roja. La tortilla, ligeramente aceitosa por el proceso de cocción al vapor, adopta una consistencia sedosa que no tiene comparación. Una orden de tres tacos cuesta entre 30 y 40 pesos —uno de los desayunos más satisfactorios y económicos de toda la capital.

4. Tacos de Carnitas en Carnitas El Paisa de Coyoacán

El barrio de Coyoacán tiene fama de sus cafés literarios y sus museos, pero su joya gastronómica más honesta es Carnitas El Paisa, a pocos pasos del Mercado de Coyoacán. Aquí, la pierna entera de cerdo se confita en manteca durante horas hasta que la carne cae sola. El mostrador exhibe las diferentes partes —maciza, buche, nana, cueritos— y tú decides la combinación. Pide tortilla azul si está disponible: el contraste visual con la carne dorada es memorable.

El ambiente es bullicioso y familiar; las mesas de plástico se llenan de familias los domingos al mediodía. Un taco generoso sale por unos 25 pesos. Acompaña con salsa borracha y un vaso de agua fresca de horchata para equilibrar la contundencia de las carnitas.

5. Tacos de Barbacoa en El Hidalguense

La barbacoa de El Hidalguense, en Campeche casi esquina con Insurgentes en la Colonia Roma, es motivo de peregrinación dominical. El borrego se cocina envuelto en pencas de maguey enterradas en horno de tierra desde la noche anterior. El resultado es una carne que se deshebra con el soplo del viento, perfumada con ese aroma inconfundible a tierra húmeda y agave. Pide siempre la consomé para empezar: el caldo de cocción servido en vaso de plástico con garbanzos y cilantro es, en sí mismo, una razón para madrugar.

El Hidalguense abre solo los sábados y domingos, de las 9 AM hasta agotar existencias —lo que sucede sin falta antes del mediodía. Un taco cuesta alrededor de 28 pesos. La fila avanza rápido; no te rajes.

6. Tacos de Guisado en Los Cocuyos y los mercados del Centro

Los tacos de guisado son el alma del desayuno chilango: rellenos de platillos caseros —tinga de pollo, rajas con crema, calabacitas con queso— servidos desde cazuelas humeantes en los mercados y en pequeños puestos de barrio. Los Cocuyos, en el mero corazón del Centro Histórico sobre la calle de Mesones, es el punto de referencia nocturno: abre hasta las 4 AM y sus tacos de sesos y tripa tienen legión de fieles. Para una experiencia diurna, los pasillos del Mercado de la Merced o el Mercado de Medellín ofrecen decenas de opciones con precios entre 15 y 20 pesos por taco.

La regla de oro: sigue el rastro de las cazuelas con más clientela. No necesitas leer el menú; necesitas ver qué salsa elige la señora de al lado.

Ciudad de México no es una ciudad que se come de una sola vez. Es una ciudad que se mastica despacio, de pie frente a un comal, con una servilleta en la mano y los ojos bien abiertos. Cada taquero es un archivo vivo de técnica, memoria y territorio. Sigue el humo, confía en la fila y deja que la ciudad te dé de comer.

Lee la versión original en inglés en Mexico City Street Food: 10 Tacos and Where to Find Them.

¿Prefieres el original? Lee este artículo en inglés.

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